Los ecologistas alegan contra la licencia ambiental de la térmica de Talavera de Segarra
La Mañana - 24-06-2010
La asociación ecologista Ipcena, en apoyo al Grup del Medi Natural de la Segarra y la Plataforma Ciutadana de Talavera, ha presentado alegaciones en contra de la licencia ambiental para la construcción de una planta de biomasa en Talavera de Segarra, cuyo proyecto ya ha recibido la aprobación inicial por parte de la comisión territorial de Urbanisme de Lleida.
Según los ecologistas, el proyecto es a todas luces insuficiente, ya que “el documento que acompaña a la información de la planta no se puede considerar de ninguna manera un proyecyo, atendiendo a la poca información que incorpora referida a esquemas muy básicos de procesos y plantas extraida de bibliografía general”.
Ipcena asegura también que en el proyecto no hay ningún apartado de ingeniería que indique el tipo de planta a instalar, el sistema técnico utilizado, los materiales aplicados al diseño de superficies y volúmenes, los rendimientos y el proceso de funcionamiento concreto de la planta.
También critican que el proyecto no valora el impacto que la industria puede tener en el medio receptor ni aspectos tan importantes como valorar el efecto climático local que puede tener en el entorno el hecho de evacuar por la chimenea los gases a 420 grados.
En las alegaciones, Ipcena indicará “el notorio impacto paisajístico que una planta que prevé ocupar unos 25.000 metros cuadrados tendrá en un medio rural agroforestal como el de Talavera de Segarra”.
Otro de los argumentos de Ipcena contra la planta se basa en que “en ningún caso se utiliza la mejor tecnología disponible en lo que se refiere a la producción de energía, ya que el propio proyecto reconoce que la turbina de la central de biomasa tan sólo consigue una eficiencia del 23%, ya que el resto de energía, más del 75%, se pierde , lo que demuestra su absoluta falta de eficiencia”.
Los ecologistas, que recuerdan que la planta de 25.000 metros cuadrados ocupará una finca de 206.000, tampoco están de acuerdo con la ubicación, ya que no hay ninguna línea eléctrica de evacuación cercana y se deberá construir una de más de 13 kilómetros hasta Cervera.
También aseguran que la línea, además del peligro de incendio que comporta, afectará a especies protegidas como el águila perdicera, el sisón o el aguilucho cenizo.